Eivissa, como una isla eminentemente turística, se enfrenta al reto de que el sector que mueve su economía no la acabe devorando. Por ello el Consell ha puesto en marcha una campaña, ‘Eivissa sostenible’, con el objetivo de equilibrar la dependencia del turismo con el mantenimiento de los recursos.

Un turismo responsable es el que respeta el entorno y el medio ambiente. Vicent Marí

El llamado ‘turismo sostenible o responsable’ se concibe en la Cumbre de la Tierra sobre Medio Ambiente y Desarrollo celebrada en Brasil en 1992. Tras este encuentro y las recomendaciones que emanan de la Agenda 21, se pone en marcha el movimiento mundial de turismo sostenible. Años más tarde, en 1995, se celebra en Lanzarote la Conferencia Mundial de Turismo Sostenible donde se proclama la ‘Carta del Turismo Sostenible’, donde se establece que «el desarrollo turístico deberá fundamentarse sobre criterios de sostenibilidad, es decir, ha de ser soportable ecológicamente a largo plazo, viable económicamente y equitativo desde una perspectiva ética y social para las comunidades locales».

La ‘Carta del turismo sostenible’ se concibe en lanzarote en 1995.


Vicent Torres Benet, director insular de Turismo, explica que desde el Consell se han puesto en marcha varias campañas con un objetivo común: conseguir que Eivissa se ponga a la cabeza de las ciudades turísticas sostenibles. Torres explica que «lo más importante es que tanto los residentes en la isla como los turistas sean conscientes de la necesidad que hay de cuidar y preservar nuestro entorno». Añade que esto no implica que el turismo convencional tenga que ser eliminado, sino que hay que conseguir que quienes nos visitan sean conscientes de la importancia de respetar el entorno, que es lo que hace que la isla sea única.

Vicent Torres, “Benet”


Por otra parte el director insular de Turismo opina que «los ciudadanos, como consumidores, tenemos que exigir constantemente el respeto al medio ambiente. No debemos quedarnos callados cuando observamos que un residente o turista, por ejemplo, tira basura al suelo». «Las campañas que ponemos en marcha necesitan de la implicación de todos los ciudadanos. Si no, no avanzaremos», añade.

En cuanto a la propuesta ‘Eivissa sostenible’ recientemente presentada, su eje principal es «el respeto y la protección del medio ambiente, de las tradiciones y del entorno social de la isla para atraer un turista sostenible, que respete el entorno, que consuma productos locales…», explica Vicent Torres. Porque, en definitiva, de lo que se trata es de proteger el futuro del turismo al mismo tiempo que se protege a la comunidad local y se la dota de todos los mecanismos posibles para que siga manteniendo esa identidad que la hace atractiva a los visitantes. Por tal motivo Benet explica que el hilo conductor de la campaña ‘Eivissa sostenible’ es precisamente «mostrar la ecología, el arte y la creatividad como valores exclusivos de una oferta turística sostenible con la isla los 365 días del año».

Sólo hay una dirección posible

Es vital que los destinos como Eivissa se conduzcan en la dirección de un turismo responsable porque el movimiento de viajeros no va a descender.

En 1950 solo 25 millones de personas viajaban a otros países. En 2018 se registraron 1.400 millones y la Organización Mundial del Turismo (OMT) prevé que en 2030 sean 1.800 millones. Estos datos ponen sobre la mesa el enorme reto al que se enfrentan destinos como Eivissa para que el turismo no perjudique ni ponga en peligro el futuro ni los recursos limitados con los que contamos.
El crecimiento del número de viajeros es imparable y frenar esta situación es imposible, por lo que la opción es gestionar ese aumento de forma responsable.
«No basta con limitar el número máximo de plazas turísticas -explica el director insular de Turismo-, el turismo sostenible va mucho más allá y ya no se contempla como una opción, sino como una necesidad en una isla como Eivissa, y además es una necesidad no cubierta».