Ecodisseny: proyectos inspirados en la naturaleza

Ecodisseny ofrece servicios de paisajismo, permacultura, bioconstrucción, jardines e instalaciones según los criterios de sostenibilidad. Esta empresa cuenta con profesionales experimentados de diferentes campos para realizar proyectos de alto valor estético y funcional.

Ecodisseny basa sus proyectos en la metodología de diseño permacultural. Según este método, todo está conectado: la casa, la comida, los nutrientes, el agua, la fauna y la flora y estos elementos forman una red de sinergias inspiradas en el funcionamiento de la naturaleza.

El trabajo de esta empresa parte del análisis de las necesidades del cliente, para armonizarlas con el máximo respeto a los ecosistemas, la cultura local y la promoción de la biodiversidad. Ecodisseny pone especial atención en la gestión del agua, la captación de aguas pluviales y la depuración de aguas residuales por métodos naturales para reciclarlas y utilizarlas para el riego. Esta compañía diseña jardines con escaso consumo de agua. También genera vergeles donde plantar variedades locales de frutas y verduras orgánicas libres de venenos y abonos sintéticos, que aportan salud al individuo.

Además, realiza limpiezas forestales para producir triturado que luego utiliza de acolchado, compost para nutrir las plantaciones y biochar o biocarbón mejorado con microbiología nativa para aumentar la fertilidad de la tierra y la retención de agua.
Ecodisseny está a la vanguardia en la utilización de fertilizantes orgánicos producidos con materiales de bajo coste y disponibles en cualquier lugar.

Asimismo, gestiona y ejecuta los trabajos para garantizar resultados de excelente calidad. Tras la instalación realiza el mantenimiento de las plantaciones y los jardines. Para lograr los mejores resultados utiliza técnicas y metodologías que restauran la tierra y la convierten en un vergel en el que convivir en abundancia y plenitud.

La clave está en prevenir y reutilizar

La Ley de residuos y suelos contaminados de las Illes Balears ya lleva unos días en vigor. A partir de ahora cada vez será más complicado ver productos desechables como pajitas, bolsas y bandejas de empaquetado.
El director general de Educación Ambiental, Calidad Ambiental y Residuos del Govern, Sebastià Sansó asegura que esta ley «es básica para que las islas sobrevivan y no lleguen al colapso ambiental». Así que considera fundamental «poner el acento en la prevención».


Para Sansó todos deberíamos tener en mente que «si no se puede prevenir o reutilizar, el siguiente paso es reciclar y evitar, dentro de lo posible, ir al vertedero».
Para conseguirlo está previsto impulsar la creación de puntos limpios donde depositar todo tipo de residuos que luego puedan tener una segunda vida.
Sansó apunta que uno de los objetivos de la ley es «disminuir la cultura de usar y tirar». Para ello, la norma contempla sanciones entre 300 y 2.000.000 euros.
Esta tarde Miquel Antoni Colom, jefe del servicio de residuos y suelos contaminados detallará en el Club Diario de Ibiza los puntos principales de esta Ley.

Turismo responsable para asegurar el futuro de Ibiza

Eivissa, como una isla eminentemente turística, se enfrenta al reto de que el sector que mueve su economía no la acabe devorando. Por ello el Consell ha puesto en marcha una campaña, ‘Eivissa sostenible’, con el objetivo de equilibrar la dependencia del turismo con el mantenimiento de los recursos.

Un turismo responsable es el que respeta el entorno y el medio ambiente. Vicent Marí

El llamado ‘turismo sostenible o responsable’ se concibe en la Cumbre de la Tierra sobre Medio Ambiente y Desarrollo celebrada en Brasil en 1992. Tras este encuentro y las recomendaciones que emanan de la Agenda 21, se pone en marcha el movimiento mundial de turismo sostenible. Años más tarde, en 1995, se celebra en Lanzarote la Conferencia Mundial de Turismo Sostenible donde se proclama la ‘Carta del Turismo Sostenible’, donde se establece que «el desarrollo turístico deberá fundamentarse sobre criterios de sostenibilidad, es decir, ha de ser soportable ecológicamente a largo plazo, viable económicamente y equitativo desde una perspectiva ética y social para las comunidades locales».

La ‘Carta del turismo sostenible’ se concibe en lanzarote en 1995.


Vicent Torres Benet, director insular de Turismo, explica que desde el Consell se han puesto en marcha varias campañas con un objetivo común: conseguir que Eivissa se ponga a la cabeza de las ciudades turísticas sostenibles. Torres explica que «lo más importante es que tanto los residentes en la isla como los turistas sean conscientes de la necesidad que hay de cuidar y preservar nuestro entorno». Añade que esto no implica que el turismo convencional tenga que ser eliminado, sino que hay que conseguir que quienes nos visitan sean conscientes de la importancia de respetar el entorno, que es lo que hace que la isla sea única.

Vicent Torres, “Benet”


Por otra parte el director insular de Turismo opina que «los ciudadanos, como consumidores, tenemos que exigir constantemente el respeto al medio ambiente. No debemos quedarnos callados cuando observamos que un residente o turista, por ejemplo, tira basura al suelo». «Las campañas que ponemos en marcha necesitan de la implicación de todos los ciudadanos. Si no, no avanzaremos», añade.

En cuanto a la propuesta ‘Eivissa sostenible’ recientemente presentada, su eje principal es «el respeto y la protección del medio ambiente, de las tradiciones y del entorno social de la isla para atraer un turista sostenible, que respete el entorno, que consuma productos locales…», explica Vicent Torres. Porque, en definitiva, de lo que se trata es de proteger el futuro del turismo al mismo tiempo que se protege a la comunidad local y se la dota de todos los mecanismos posibles para que siga manteniendo esa identidad que la hace atractiva a los visitantes. Por tal motivo Benet explica que el hilo conductor de la campaña ‘Eivissa sostenible’ es precisamente «mostrar la ecología, el arte y la creatividad como valores exclusivos de una oferta turística sostenible con la isla los 365 días del año».

Sólo hay una dirección posible

Es vital que los destinos como Eivissa se conduzcan en la dirección de un turismo responsable porque el movimiento de viajeros no va a descender.

En 1950 solo 25 millones de personas viajaban a otros países. En 2018 se registraron 1.400 millones y la Organización Mundial del Turismo (OMT) prevé que en 2030 sean 1.800 millones. Estos datos ponen sobre la mesa el enorme reto al que se enfrentan destinos como Eivissa para que el turismo no perjudique ni ponga en peligro el futuro ni los recursos limitados con los que contamos.
El crecimiento del número de viajeros es imparable y frenar esta situación es imposible, por lo que la opción es gestionar ese aumento de forma responsable.
«No basta con limitar el número máximo de plazas turísticas -explica el director insular de Turismo-, el turismo sostenible va mucho más allá y ya no se contempla como una opción, sino como una necesidad en una isla como Eivissa, y además es una necesidad no cubierta».